DEL AMOR A
LA DESTRUCCIÓN
Ed. Sin Fronteras
Colección: Los
Cuadernos del Errante
Textos y dibujo portada:
Miguel
Fernández Rivero
Edita: Asociación Poética Cultural “Sin
Fronteras”
Plaza
de San Francisco, nº 11
41530
Morón de la Frontera (Sevilla)
Colabora: Planta Baja
Imprime: Grafidós
ISBN: 978-84-09-01542-9
Depósito Legal: SE 961-2018
PROEMIO
Mis labios, crispados como puños, quieren
destrozar las tablas que rigen la belleza; mas mis ojos, sedientos como labios,
sólo quieren la belleza. He aquí la ira de mis ojos, el grito de mis labios, el
azote de mis manos.
Cuando la noche me envuelve parece como si
me sumieras en el infinito legado de los siglos. Como si evocaras todas las palabras y todos
los nombres que te forjaron y los dejases caer sobre mí como una grata lluvia.
Parece como si me hundieras en el tiempo
por esos invisibles senderos que me llevan a través de todos tus misterios.
Como si dejaras fluir, y vertieras sobre mí, el dulce rumor de las huellas que,
sobre tu piel, fueron dejando todos esos amantes que, como yo, te vivieron y te
hicieron vivir.
Parece como si dilataras tu hermosura,
igual que la fragancia dilata a la flor en el tiempo, para acariciar las fibras
más sensibles de mi ser. Como si se te subiera la belleza a la melodía de tus
versos, llenando mis sueños y mis ojos con un amor inmenso y poderoso que me
invade y me domina.
Parece como si atraparas mis ojos en las
cálidas redes de tus encantos, como si me robaras el alma con ese misterioso
embrujo que me hace soñarte, que me hace vivirte y amarte por todos los poros de mi piel.
Cuando la noche me envuelve abres las
puertas de las turbias estancias donde habitan las fantasías y entre oleadas de
sombras y cálidos reflejos llegas, deliciosa hurtadora de mis sueños,
hambrienta a merodear mi lecho dispuesta a devorar los últimos despojos de
realidad que le quedan a mi mente, para apoderarte, tras el festín, de esas
parcelas inaccesibles a la razón e invadirlas con tu vaporosa e incorpórea
forma.
La poesía me acecha por todos los rincones
de la noche, siempre dispuesta a saltar sobre mí para adueñarse de mi voluntad
y hacerme su incondicional servidor. Sí yo odio a la poesía, la odio por la
servidumbre a la que me somete. Sin embargo y a pesar de ello la amo, la amo
por su belleza y por su misteriosa seducción.
Yo amo a la poesía y la odio a la vez. Y de
esta relación amor odio se entabló la batalla entre ella y yo; ella luchando
por poseerme y yo peleando por vencerla. Por ello ataqué su joya más preciada,
su valor más alto; el soneto. Intenté vencerla puliendo sonetos, y humillarla
destruyéndolos. Fue una terrible batalla que nos arrastró del amor a la
destrucción.
Mas cuando la noche me envuelve y el
viento se convierte en ese aroma sin tiempo que
me sabe a ella, oigo una voz muy antigua que me invade y que,
acariciando mis ojos y mis labios, me cuenta todas las leyendas de los hombres
y todos los secretos que los hechiceros vierten en los conjuros con los que nos
enamoran o nos destruyen.
P R I N C I P I O La criatura
DESSONETO
Cuando fieras de amor y tan grito,
esgrimes las espadas y me vences,
No quiso la paloma ser caballo
y no quiso el caballo ser paisaje,
porque el paisaje quería ser el alba.
Alba de un verso roto en el silencio,
ritmo dessonetado entre tus manos
poeta casi muerto, viejo andrajo
de labios desversados y famélicos.
Mas la paloma quiso ser un bardo
cargado con sus rimas asonantes
y un verso libre; quiso ser palabra.
Poema atroz del mundo, voz del tiempo
atada a la cadencia del sagrado
endecasílabo y al cuarteto vano,
rumor antiguo y ruina del soneto.
SONETOS
Ostofe
acaminla tifol dusemeteba
nos digunta lafar inse tifoti
aguina lefa vamiqué qui loti
aquidicanifalan sudi reba
robinsi ches a son dilemi leba
zatúnat cadabuz sincebis oti
ensanta ladefoni endedanoti
e quin nebi se sen rus ebas eba
eguadiguán sisúltan redirrofe
tiducca cecijof rundemipar
mipara le difeca deladofe
cotipazu firrú endemarofe
etotipas endema razafar
¡yenicadanibén! ¡ostofe! ¡ostofe!
Fernando
Merlo
LAS CAÍDAS HOJAS
Las hojas caídas, las marchitas hojas
del árbol de los sueños, alzan vuelo
se agitan y se calman; caen al suelo
hasta que venga un viento y las recoja.
Estas hojas marchitas, caídas hojas
de la vida que en último anhelo
sobre la tierra dejan el revuelo
húmedo de la lluvia que las moja.
Las hojas, estas hojas amarillas
de mi otoño, furtivas como aves
que escapan de mis labios. Estos versos,
esparcidos cual hojas, voz sencilla
dilatada en el tiempo, y esta suave
luz del ocaso; todo mi universo.
¿PALABRA O SUEÑO?
Hoy duele sin remedio esta herida,
esta vieja herida en
mi frente.
Esta herida sangrante es la fuente
de los sueños que buscan la salida.
La palabra retorna a
la vida
como un fugaz destello de mi mente.
Esta palabra viva, ¿es
un puente
que une sueño y voz a esta vida?
A veces me pregunto ¿es un sueño
frágil del universo este hombre,
absurdo animal siempre fugitivo?
¿Es palabra o es sueño? No es un sueño;
este rumor de pasos es el hombre,
huella y grito del tiempo, y está vivo.
EL POEMA
Agazapado entre las sombras, como
huyendo de la luz, frágil silueta
de un sueño que se rompe. Voz secreta
que de las brumas con mis manos tomo
y como a un niño alzo en vilo. Verso
que de pronto se vuelve azul paloma,
palabra que refleja mi reverso
y me devora como gris carcoma.
Desnudando mis ojos al pasado
por sendas rotas vuelvo derrotado
y me detengo al filo del ocaso.
Buscando entre las huellas de mis pasos
de repente se muestra, cual suprema
presencia, ante mis labios el poema.
para romper las sombras y los muros
que retienen tu voz y tus más puros
sueños. Lanzas tu grito de desprecio
contra los rostros grises como incendio
devorador, y lanzas tus conjuros
y tus golpes furiosos a un futuro
sin luz, dominio gris de los imperios.
Gritando alzas tus puños como hachas
a estos vientos terribles que asolan
la mente de los hombres y sus sueños
Tus ojos son la ira que devora
y tus labios el fuego que abrasa
las lóbregas parcelas de los miedos.
SIERVO DE UN DIOS TIRANO
Esta noche estoy triste y sin versos
que te pueda escribir.
Con mis manos vacías, ¿cómo vivir
tus mismos universos?
Siervo de un dios tirano y perverso
ya no puedo elegir,
pues si la vida y el poema son fingir,
¿cuál será mi reverso?
Está triste la noche.
Ya no te quiero, odio tu belleza
como odio mi torpeza.
Fieros de amor mis ojos,
solo aman tu palabra. En mis despojos
versos busco esta noche.
HAY DÍAS…
Hay días sin retorno a la mirada
anclados como viejos barcos. Naves
del olvido varadas en las suaves
brumas del tiempo, cálida morada
del ayer. Días rotos en la nada,
días furtivos como extrañas aves.
No hay regreso al presente, no hay llaves,
ni puertas, sólo hay vida atrás dejada.
Sólo vida, vestigios del pasado
que amueblan la mirada. Desengaños
que nos siguen o amor siempre guardado.
Bajo el polvo, la huella de los años
es la herida de un tiempo retornado.
Y es que al fin sólo hay días extraños.
HE PECADO
Desde el silencio grito, con mis manos
golpeo la madera de las puertas,
araño con mis ojos las tinieblas
que anudan mis palabras al pasado.
Con mis labios azoto los sagrados
muros del templo, rompo las cadenas
que sujetan los versos a las viejas
tablas de la memoria. He pecado
lo admito, mas no callo ni detengo
el grito de mis manos aunque sangren
los sueños o se quiebre mi garganta.
Hoy me desnudo, salgo a las calles
y rompo, como Blas, todos mis versos.
Pido la paz y pido la palabra.
D O S Los bastardos
GAYAS
Para nuestros mayores
La poesía fue un objeto de lujo
Pero para nosotros
Es un artículo de primera necesidad:
No podemos vivir sin poesía.
Nicanor
Parra
QUÉ DIFICIL…
Qué difícil se hace
escribir unos versos
de otoño en primavera,
cuando se bate en alas
de júbilo la sangre.
Esta tarde de mayo
tiene triste los ojos.
Qué difícil se hace
escribir de los sueños,
celebrar la belleza
y el amor, mientras baja
por las calles la sangre.
Esta tarde de mayo
tiene triste los ojos.
Qué difícil se hace
escribirle al pueblo
de libertad y tierra
si es él quien la paga
con su piel o su sangre.
Esta tarde de mayo
tiene triste los ojos.
LA
ESTIRPE MALDITA
El viento es un lamento
que recorre las calles.
Por los prados del mundo
la estirpe maldita
de la furia y el miedo.
Es la era de los signos
y de la luz amable.
Violento es el tiempo
que se nutre de sangre
y sueños. Los oscuros
Señores de la ira
esclavos de su miedo.
Es la era de los signos
y de la luz amable.
Escribir unos versos
como un grito salvaje
sobre los viejos muros
de esta ciudad dormida.
Vomitar nuestros miedos.
Es la era de los signos
y de la luz amable.
LOS HIJOS BASTARDOS
Por las calles del grito
vagan los miserables,
esos hijos bastardos
huérfanos del progreso,
esos sucios mendigos.
Son días de opulencia
en las urbes del hambre.
Criaturas del olvido
estos tristes mortales
excluidos del rebaño.
Cómo escribirle versos
sin herir al mendigo.
Son días de opulencia
en las urbes del hambre.
Ellos son los vencidos
de estas viejas ciudades.
limosneando más tiempo.
Mas sólo son mendigos.
Son días de opulencia
en las urbes del hambre.
LOS VENCIDOS
El viento detenido
en la piedra desnuda.
Sombra del hombre rota
sin voz entre los muros,
nave de los vencidos.
No sé escribir versos
para esta vida absurda.
El tiempo es un gemido
que por la tierra cruza.
Los hijos de la cólera
con la muerte en sus puños,
mas sólo hay vencidos.
No sé escribir versos
para esta vida absurda.
El mundo atado al mito
que nos sume en la duda.
espada y cruz, el culto.
¿Quiénes son los vencidos?
No sé escribir versos
para esta vida absurda.
DENTRO DEL JUEGO
Todos guardan secretos
y olvidan sus promesas.
Todos buscan la plata
mas sólo hayan cenizas
allí donde hubo versos.
En estos días extraños
la bestia anda suelta.
Merodean los insectos
la vieja calavera
de esta sociedad falsa.
Perdido entre las ruinas
cómo escribir más versos.
En estos días extraños
la bestia anda suelta.
Estás dentro del juego,
¿qué tal si te revelas
y rompes la baraja?
Coge tu espada y grita
libertad con tus versos.
En estos días extraños
la bestia anda suelta.
DESTRUIR
LOS MITOS
Es la era de los ídolos,
de las sombras y el miedo.
Nos devora el tumulto
de esta vida urgente
que venera a sus mitos.
Cuando el poeta calla
se detiene el tiempo.
El hombre es un grito
que hiere al universo.
Es la hora del insulto,
que venga el hereje
y escupa a los mitos.
Cuando el poeta calla
se detiene el tiempo.
En estos días malditos
¿para qué escribir versos?
que atan a la gente,
hay que destruir los mitos.
Cuando el poeta calla
se detiene el tiempo.
… ESCRIBIR
MÁS VERSOS
Son campo de derrota
estas viejas ciudades
y estas grises criaturas.
Ha crecido el rebaño
tanto que falta mundo.
En estos días de furia
cómo escribir más versos.
La vida queda rota
por el fuego y el hambre.
Bajo una triste luna
las calles del espanto
se arrastran por el mundo.
En estos días de furia
cómo escribir más versos.
La sangre se desborda
con un rumor de madres
y de muerte absurda.
Pasan cuatro caballos
por las sendas del mundo.
En estos días de furia
cómo escribir más versos.
T R E S Los hijos malos
sonetos
Un ser que no ha vencido al llanto
Sin vergüenza del dolor
Lacerante del silencio
Que prolonga su agonía hasta el infinito
Oh lucha de titanes en las sienes
Oh maravilla de la corrupción
Oh perfil perfecto del desastre
Perfección monstruosa
Caballero lo dijo
Oh agonía perfecta del soneto.
L L U V I A
S O N O R A
₤ ₤ Ʊ ⌂ ♂ ∆
§ ☺ π ☺ ¤ ∆
₤ ∆ ♀ ∆ ₤ ∆ ₪ ¤ ∆
h∆ ₤ ₤ ◊ ∞ ∆ Ω ☺, dilatada
¥ §☺π☺¤ ∆, ∆ ₤ ◊ ∞ ¤ ◊ ♥☺☻☺ lluvia
Ω ◊ ♀ ¤ ♂☻∆ ⌂
◊ ¤ ∆. H∆ ₤ ₤ ◊ ∞ ∆ Ω☺ como
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♥∆§∆. H∆ venido
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Ω ◊ § π Ʊ Ω ∆ ¥ enamorada,
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Ψ ¤ ∆ π § ♀ ∆ ¤ ◊ π Ψ ◊ ♥∆Ʊ Ω ∆ ₤
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asomo
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§ Ψ ∆ ♀ ◊ ¤ Ω ◊ ¤ ◊ ₤
sentido.
H∆ ⌂ ◊ π ♂ Ω ☺, h∆ ₤ ₤ ◊ ∞ ∆ Ω ☺ ♥☺☻☺
hermosa
♀ ∆ ₤ ☺☻ ∆
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posado.
♥☺☻☺ ₤ ₤
Ʊ ⌂ ♂ ∆ §☺π☺¤∆, ₤ ∆ palabra,
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Ω☺ ¥ π☺ h ∆
¥ ⌂ ◊ ¤ §☺ π ♂
prosa
☼ Ʊ ◊ § ♂ ¤ ⌂
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∆ tocado,
♥☺ π §
Ʊ z ∆ ¤ ♀ ∆ Ω ◊
Ω ∆☻∆, ₤ ∆ palabra.
COMO HOMBRES LIBRES
Los versos tristes de los tristes hombres.
Los tristes hombres de los versos tristes.
Los tristes versos de los hombres tristes.
Los versos tristes hacen tristes hombres.
Los hombres tristes de los tristes versos.
Los tristes versos hacen hombres tristes.
Los hombres tristes de los versos tristes.
Los hombres tristes hacen tristes versos.
Los versos fueron tristes como hombres,
como hombres haciendo versos tristes,
y los hombres dejaron de hacer versos.
Y los versos dejaron de ser tristes
y dejaron de ser tristes los hombres,
como hombres libres, como libres versos.
SIEMPRE QUISE YO ESCRIBIR UN SONETO CON ESTAS
TORPES MANOS
Desde hace ya bastantes años quiero
escribir un SONETO, mas mis manos,
herramientas inútiles que sólo
sirven para el trabajo, no me ayudan.
Hace tiempo que intento yo escribir
un SONETO, un SONETO muy hermoso;
escribir por ejemplo: estoy sentado
al filo de la noche. Con sus dulces
fauces de musa, el sueño me devora.
Alzan su vuelo las doradas aves
disipando las sombras con sus alas
de espuma, aves extrañas que habitan
mis ojos. Siempre quise yo escribir
un SONETO con estas torpes manos.
¿SUEÑO?
Esta
herida
en mi
frente
es la
fuente
-la
salida
a la
vida-
de mi
mente.
¿Es
un puente
esta
vida?
¿Es
un sueño
este
hombre
fugitivo?
No es
un sueño;
es el
hombre
y
está vivo.
EL VERSO ROTO
Verso vorse ver sorve.
Este es el verso
roto otro toro rot orot ya roto
ignoto otongi igtono de mi ignoto
reverso osrever so verre reverso
voto tovo ovot otvo y es el voto
perverso osverper
so verper perverso
anverso soveran so que
en mi anverso
anoto otona onota otano anoto.
Diverso osverdi sover. Yo, diverso,
grito togri ogrit groti soy el grito
callado llaca lloca da callado
amado odama amoda de
este amado
rito roti trio tiro irto orti rito
verso vorse ver sorve que es el verso.
SONETO VEINTE
La mirada de los otros
es el grito que nos hiere,
es la luz que nos destroza,
es el golpe; la mirada
de los otros. La mirada,
es el fuego de los otros,
es la ira que nos abrasa;
la mirada de los otros.
La mirada de los otros
soy yo roto y vencido
como el ave de los sueños,
de los sueños ya sin alas
ave sin voz y sin manos
como un muñeco de paja
devorado por el fuego
de la mirada;
la mirada de los otros.
SOBRE LA PIEDRA
El tiempo nos habita y nos traspasa.
Cada muerte tiene su cuerpo
y cada cuerpo es templo
de la palabra.
Se nos escapa
la vida en dulce vuelo.
La efímera palabra al viento
retorna como el hombre a la nada,
Somos la hoja
del árbol que se agita,
el rumor de unos pasos en la arena.
Grito somos y el tiempo nos derrota,
la muerte está escrita
sobre la piedra.
F I N El hereje
SONETRI
abrazo del poema para abrazar la nada
Leopoldo María Panero
LAS MUSAS
Al filo
de la noche estoy sentado.
El grito de la piedra, la escondida
caverna del silencio donde anida
el pájaro azul y al otro lado
el Parnaso, el valle del sagrado
arroyo de las ninfas. La invadida
estancia de los sueños encendida
y yo al filo del alba derrotado.
Cada noche espero que me invada
esa luz de las musas. Pido ayuda
a Calíope, hermosa y deseada.
Convoco a las náyades, desnudas
con sus gráciles cuerpos, a la danza;
mas les asusta esta noche muda.
El
tiempo pasa y sólo añoranza
en los ojos nos queda. La delgada
línea de esta noche que avanza,
el grito de la piedra y de la nada
y este miedo, este miedo al pasado.
La vida nos acecha con su espada.
Hoy el tiempo retorna derrotado
al limo primigenio.
Un relieve,
el rumor de las huellas de las nueve,
me queda. Yo admito haber soñado,
mas el fruto de un sueño es tan breve
como esa frágil luz que nos traspasa.
Tan breve son los sueños si la brasa
del alba en agua torna a la nieve.
Esta
extraña materia, esta casa
que me habita, esta piedra y este grito
que al silencio retorna. Este rito
de los labios, incendio que arrasa
la estancia de los sueños. Yo maldigo
a los mitos. Mis manos ya sin sombra
golpean la palabra que las nombra
y destrozan los versos que yo escribo.
Llega un rumor de pasos por las hojas
que agitan el camino de las musas.
Mas el poema se quiebra en la boca
como un sueño sin luz. Soy el hereje
y he pecado, lo admito. Las criaturas
de la noche regresan a las fuentes.
EPÍLOGO
...
y se hizo aullido, flor de la ira en los labios del hombre, que en viento atroz
destrozó las catorce piedras sagradas de la pira donde, aún hoy, arden los
poetas.
Y entonces la palabra, traspasando el silencio, se hizo verso...
Se acabó de imprimir
el 15 de mayo de 2018,
7 años después de que
las plazas de España se llenaran
con la Indignación del pueblo
bajo la consigna;
Democracia real, Ya.
